
El gobierno de Ecuador expresó su desacuerdo este viernes 6 de febrero con las afirmaciones emitidas por la Cancillería de Colombia después de la reunión ministerial reciente, y afirmó que resulta inapropiado asignarle la culpa de las discrepancias en la frontera.
Mediante un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, Ecuador indicó que “se pretende atribuir la responsabilidad de este desacuerdo al Ecuador, cuando precisamente su origen radica en la falta de control efectivo y presencia estatal de Colombia en su frontera sur”.
De acuerdo con el documento, en el diálogo bilateral, Colombia admitió que “el problema consiste en la falta de control fronterizo y eliminación del cultivo de coca en su territorio” y se comprometió a implementar medidas para erradicar estos cultivos, combatir la minería ilegal y fortalecer la seguridad en la zona fronteriza a través de inversiones en tecnología e intercambio de información.
Adicionalmente, se estableció que Colombia apoyará el traslado por tierra hacia territorio venezolano de ciudadanos de esa nacionalidad que están cumpliendo condenas en Ecuador.
En relación con las personas privadas de libertad, el comunicado menciona que Colombia “revisará los expedientes de colombianos que cumplen su sentencia en Ecuador en un plazo de tres meses”, un proceso que involucraría 722 nuevos casos.
En el ámbito energético, Colombia aceptó “levantar la suspensión de exportación de energía eléctrica al Ecuador y retomar los contratos financieros entre agentes privados”. Por su lado, Ecuador evaluará la tarifa de uso del oleoducto y examinará la posibilidad de abrir el paso por el río San Miguel para el transporte de combustibles mediante salvoconductos.
Respecto al comercio y el acceso a mercados, los dos países acordaron que “los países convienen levantar las medidas arancelarias en cuanto se firme un Acuerdo” que aborde los temas discutidos.
Asimismo, Colombia se comprometió a eliminar las restricciones sanitarias sobre productos ecuatorianos y a autorizar el ingreso de camiones de ese país sin requerir trasbordo, en reciprocidad con el tratamiento dado al transporte colombiano.
Al finalizar la reunión entre las delegaciones de ambos países, se reafirmó la voluntad de continuar colaborando en la frontera y de intensificar los esfuerzos contra el crimen organizado.
Según el comunicado, las dos partes reiteraron su dedicación a “trabajar de manera conjunta y coordinada en materia de seguridad fronteriza, reforzando las acciones contra el crimen organizado transnacional”.






