
España y Portugal enfrentan este sábado los impactos de una nueva tormenta llamada Marta, que llega inmediatamente después de la borrasca Leonardo, en áreas ya afectadas por graves inundaciones recientes. Las autoridades han realizado evacuaciones preventivas para mitigar los riesgos.
Un hombre avanza con su paraguas mientras las aguas del río Guadalquivir inundan una zona en Córdoba, España, el 7 de febrero de 2026. Foto: AFP
Las agencias meteorológicas de los dos países han advertido sobre la llegada de esta tempestad a la península ibérica, justo tras el paso de la tormenta Leonardo. Más de la mitad de Andalucía, la región más impactada en el sur de España, permanece este sábado en alerta naranja debido a las lluvias y ráfagas de viento localmente fuertes, según informó Aemet, la agencia meteorológica nacional.
El ente público anticipa un evento de precipitaciones menos excepcional que el generado a mitad de semana por la borrasca Leonardo, que provocó desbordes de ríos e inundaciones en varios sitios. De acuerdo con las autoridades, dos individuos murieron por este fenómeno: una mujer arrastrada por un río en Andalucía, cuyo cuerpo se localizó el viernes después de varios días de búsqueda, y otra persona que falleció en un accidente vial más al norte, en Castilla-La Mancha, causado por el granizo.
En Andalucía, alrededor de 10.000 personas han sido desalojadas de sus hogares de manera preventiva, y hay múltiples carreteras cerradas junto con interrupciones en el servicio ferroviario.
Un parque infantil inundado cerca del río Guadalquivir en Córdoba, el 7 de febrero de 2026. Foto: AFP
“La borrasca Marta trae más agua y viento y los cauces están al límite. No bajemos la guardia”, escribió en su cuenta en X el presidente regional andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla.
Como indicio del peligroso ascenso del nivel del agua, el famoso Puente Romano de Córdoba que cruza el río Guadalquivir, ubicado cerca de su icónica Mezquita-Catedral, fue cerrado al paso peatonal, ya que los vehículos no podían transitar por él.
“Todos nos hemos sentido sobrecogidos al ver todas estas lluvias que no terminan, un suelo que ya no es capaz de absorber más agua”, declaró el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, durante una visita a la zona afectada.
Después de sobrevolar el área en helicóptero y dialogar con los equipos de rescate, el líder socialista solicitó el viernes precaución ante “días complejos” por venir, con “una meteorología muy adversa, muy peligrosa, muy delicada”.
La península ibérica se encuentra en la primera línea del cambio climático y ha experimentado en años recientes olas de calor cada vez más prolongadas, que comienzan incluso antes del verano, junto con episodios de lluvias intensas cada vez más frecuentes.
El agua fluye a través de una casa inundada en Grazalema, España, en medio de la tormenta Leonardo. Foto: AFP
En el vecino Portugal, la agencia meteorológica nacional (IPMA) ha colocado todo el litoral en alerta naranja, ante olas que se prevé alcancen hasta 13 metros de altura.
Ocho de los 18 distritos del territorio continental, en el centro y el sur del país, también están en alerta naranja por “lluvias persistentes y en ocasiones fuertes”.
“Las cuencas hidrográficas están todas bajo fuerte presión”, en particular el río Tajo, cerca de Lisboa, y el Sado, más al sur, señaló un portavoz de protección civil.
Como resultado, en tres días, las presas del país han liberado “un volumen de agua equivalente al consumo anual” nacional, indicó el viernes por la tarde el presidente de la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente, José Pimenta Machado.
Una persona murió a causa de la borrasca Leonardo esta semana, y en la anterior otras cinco perecieron durante el paso de la tormenta Kristin en Portugal.
Aguas del río Sado que cubren una calle en Alcácer do Sal, al sur de Portugal. Foto: AFP
En esta ocasión, más de 1.100 personas han tenido que ser evacuadas de sus hogares. Además, aún hay 63.000 usuarios sin electricidad en el país desde la semana pasada por el temporal Kristin, cuando se alcanzó un pico de un millón que se ha reducido gradualmente.
A pesar de esta “crisis devastadora”, la segunda vuelta de las elecciones presidenciales se llevará a cabo el domingo, según afirmó el primer ministro Luis Montenegro. Sin embargo, tres municipios muy afectados, entre ellos Alcácer do Sal, pospondrán la votación una semana.
Las aguas del río Sado inundaron las calles de Alcácer do Sal, al sur de Portugal. Foto: AFP
A cientos de kilómetros al sur, Marruecos también ha sido impactado por estas tormentas sucesivas de los últimos días, que obligaron a desalojar temporalmente a unas 150.000 personas en el noroeste del país.
Las autoridades han iniciado distribuciones de ayuda por helicóptero y han difundido imágenes que muestran campos, carreteras y mezquitas inundados.






