
Elizabeth Zuna Caisaguano, de 10 años, se dirigía con su madre hacia la parada del autobús en un área suburbana de Minneapolis. Según reportes de CNN, las dos fueron detenidas por agentes federales mientras se encaminaban a la escuela primaria Highland.
De acuerdo con el relato de su padre, Luis Zuna, la niña pensó al principio que los agentes la llevarían a sus lecciones. Sin embargo, a medida que transcurrían las horas, quedó evidente que no era un simple viaje escolar.
Elizabeth y su madre fueron transportadas en avión hasta el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, ubicado en Dilley, a unos 1.900 kilómetros de Minnesota, según indicó el medio. En el mes subsiguiente, al menos otros cinco menores del mismo distrito escolar fueron enviados a esa misma instalación de detención.
Las autoridades educativas mencionaron que hubo casos en los que el paradero de algunos estudiantes permaneció desconocido por semanas.
Elizabeth y sus padres arribaron a Estados Unidos procedentes de Ecuador en 2020 y pidieron asilo, tal como lo contó su padre y lo verificó su abogado de inmigración, Bobby Painter, citado por el medio. A pesar de asistir a las audiencias necesarias, un juez rechazó el asilo en 2025 y dictó una orden de deportación, la cual fue apelada y sigue en trámite.
Durante el traslado a Texas, la menor expresó temor de ser devuelta a Ecuador y le dijo a su familia que sentía que su aspiración de ser doctora se había extinguido. Un mes después de la detención, Elizabeth y su madre volvieron a Minnesota. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no proporcionó detalles sobre los motivos de la liberación.
La familia prosigue con la apelación de su solicitud de asilo y enfrenta un procedimiento legal pendiente de resolución.
Este incidente generó críticas hacia la política de inmigración de la administración Trump en Minnesota, conocida como Operación Metro Surge. No obstante, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) desestimó las acusaciones y afirmó a CNN que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no dirige sus acciones contra niños ni contra escuelas, y que su directriz es preservar la unidad familiar.
Según el DHS, cuando se detiene a un adulto, se le consulta si desea ser deportado con sus hijos o si prefiere que los menores queden al cuidado de una persona designada. En el caso de Elizabeth, la agencia indicó que la madre no pudo identificar a un adulto de confianza, por lo que se optó por mantener unida a la familia.
En el Distrito Escolar de Columbia Heights, más del 51% de los estudiantes hablan español en sus hogares, y numerosas familias pertenecen a comunidades de migrantes.






