
Opinión
Nikolay Tavdumadze, embajador de Rusia en Colombia. Foto: Cortesía
Nikolay Tavdumadze (*)
10.02.2026 01:42 Actualizado: 10.02.2026 01:42
Hoy, 10 de febrero, en la Federación de Rusia se conmemora el Día del Diplomático, una fecha establecida en 2002 mediante un decreto presidencial, destinada a enfatizar el valor del servicio diplomático en la protección de los intereses nacionales del país. Además, representa una oportunidad ideal para pensar en el rol que juega la diplomacia en el panorama global y en las interacciones entre naciones.
En la actualidad, la diplomacia conserva su importancia: en diversas regiones del mundo persisten cuestiones políticas, económicas, humanitarias y militares que demandan respuestas y esfuerzos coordinados de múltiples actores implicados. Desafortunadamente, no todas las naciones optan por el diálogo para resolver las disputas existentes. Un caso ilustrativo es la posición asumida por ciertos países (Francia, Alemania, Polonia), que descartaron los acuerdos de Minsk diseñados para resolver el conflicto interno en Ucrania entre el gobierno que asumió el poder en Kiev y la población de Donbás, predominantemente de origen ruso. Moscú se vio obligado a protegerla de los bombardeos cotidianos y, en los últimos 4 años, la Unión Europea ha rechazado firmemente cualquier diálogo con Rusia, a pesar de que, por motivos geográficos, históricos y políticos, existen numerosos temas pendientes. En lugar de entablar conversaciones, eligen implementar acciones unilaterales, imponer sanciones adicionales y culpar a Moscú de todos los problemas mundiales, fomentando la rusofobia en otras naciones. Continúan avivando el conflicto armado en Ucrania, como si esto contribuyera a lograr la paz en esa zona.
Se afirma que la diplomacia consiste en el arte de negociar y alcanzar consensos. Para que este enfoque sea efectivo, es esencial que las partes involucradas muestren voluntad de negociar, respeten los intereses nacionales mutuos, incluso si no coinciden con ellos, y busquen puntos de equilibrio. No existe otra opción viable aparte de una resolución diplomática para el conflicto en Ucrania. Tarde o temprano (preferiblemente pronto) se logrará un pacto pacífico.
En el contexto actual de multipolaridad, la diplomacia multilateral adquiere un papel crucial, con las Naciones Unidas como su principal escenario. Recientemente, varios Estados miembros han aumentado sus críticas respecto a la efectividad de la organización. Su insatisfacción tiene bases válidas en cierta medida.
No se puede negar que el sistema de las Naciones Unidas enfrenta un momento difícil, aunque se discute poco sobre las causas fundamentales de esta realidad. Una de ellas es puramente económica: la organización no cuenta con los fondos requeridos para llevar a cabo todas sus responsabilidades asignadas. Esto ocurre principalmente debido a la omisión en el pago de las contribuciones obligatorias por parte de algunos Estados miembros, y en particular de EE.UU., que es el principal deudor del sistema de las Naciones Unidas.
Otra causa se encuentra en la representación inadecuada de los países de la Mayoría global en los órganos de la ONU, especialmente en el Consejo de Seguridad. Los puestos en el Secretariado tampoco se distribuyen de forma equilibrada desde una perspectiva geográfica. La mayoría de las posiciones laborales están ocupadas por ciudadanos de Europa y EE.UU., lo que impide que el Secretariado mantenga su neutralidad, generando a su vez una crisis de confianza en su funcionamiento.
La ONU necesita reformas para ajustarse a las circunstancias actuales, pero estas deben implementarse estrictamente conforme a la Carta de las Naciones Unidas y sus principios, en su integridad e interrelación.
Nikolay Tavdumadze
Embajador de la Federación de Rusia en Colombia






