
China ha llevado a cabo ensayos recientes en su programa de exploración lunar, probando en vuelo el sistema de escape de la nave tripulada Mengzhou y la etapa inicial del cohete Long March-10. Este paso representa un progreso en los esfuerzos para enviar astronautas chinos a la Luna antes de 2030.
Estos desarrollos forman parte del plan general de China para una misión lunar con tripulación antes de 2030, que incluye la construcción de una base en el polo sur lunar y el avance en la estación espacial Tiangong.
La prueba tuvo lugar el miércoles 10 de febrero en el centro espacial de Wenchang, ubicado en la provincia sureña de Hainan, según informó la cadena estatal CCTV, que citó a la Oficina del Programa Espacial Tripulado de China.
El ensayo involucró una demostración a baja altitud del sistema del Long March-10 y una prueba de escape bajo condiciones de máxima presión dinámica para la nave Mengzhou. A las 11:00 hora local (03:00 GMT), el cohete despegó hasta llegar al punto designado para activar el sistema de evacuación. La nave recibió la señal de escape y completó con éxito la separación del lanzador.
Tanto la primera etapa del cohete como la cápsula de retorno aterrizaron de manera controlada en la zona marítima especificada.
De acuerdo con las autoridades, este evento marca el primer encendido en vuelo del Long March-10 en su estado de prototipo inicial, el primer ensayo chino de escape en condiciones de máxima presión dinámica y la primera recuperación marítima tanto de la primera etapa de un lanzador como de una cápsula tripulada dentro de este programa.
Esta prueba continúa los ensayos realizados el año pasado con la nave Mengzhou y el módulo de alunizaje Lanyue.
Estos avances integran el esquema técnico para una misión lunar tripulada, que China tiene previsto ejecutar antes de 2030, junto con la preparación de una estación de investigación en el polo sur lunar y el desarrollo sostenido de su estación espacial Tiangong.






