
Un incidente armado en una escuela secundaria ubicada en Tumbler Ridge, en el oeste de Canadá, resultó en al menos ocho fallecidos y 27 heridos, sumiendo al país en un duelo nacional. Esta tragedia impactó a una comunidad de solo 2.300 residentes y se considera una de las peores matanzas en la historia reciente de la nación.
El primer ministro Mark Carney indicó que “la nación está de luto” y dispuso que las banderas se izen a media asta por siete días. Mostrándose conmovido, el líder gubernamental suspendió un viaje programado a Alemania para asistir a la Conferencia de Seguridad de Múnich y expresó sentirse “destrozado” por los “horrorosos actos de violencia”.
La Policía canadiense nombró a la presunta perpetradora del suceso como Jesse Vanrootselaar, una mujer transgénero de 18 años. De acuerdo con las indagaciones iniciales, la joven habría asesinado también a su madre y a su hermano en una casa del pueblo. La sospechosa fue encontrada sin vida, con una herida de bala que parece haber sido autoinfligida.
El evento tuvo lugar el martes en Tumbler Ridge, un pueblo al pie de las Montañas Rocosas. Las fuerzas del orden descubrieron cinco individuos fallecidos dentro de la escuela secundaria, y una sexta persona murió en ruta al hospital después de ser herida por disparos. Más tarde, los oficiales localizaron los cuerpos de dos parientes de la atacante en una residencia relacionada con el caso.
La Real Policía Montada reportó que, entre los 27 heridos, dos se encuentran en condición crítica. Tras el suceso, las autoridades impusieron un confinamiento a los residentes de Tumbler Ridge y áreas adyacentes, medida que se levantó horas después al descartar otros sospechosos o riesgos adicionales para la población.
El jefe de la policía local, Ken Floyd, calificó la jornada como “un día extraordinariamente difícil y sensible para nuestra comunidad” y expresó gratitud por la colaboración de los habitantes mientras prosiguen las investigaciones. Los agentes están inspeccionando otras propiedades en el pueblo para verificar si hay más sitios conectados con el crimen.
La alcaldía de Tumbler Ridge manifestó en un comunicado estar “devastada por la pérdida de vidas y por el profundo impacto de esta tragedia en las familias, los estudiantes, los profesores y toda la comunidad”.
Trent Ernst, periodista local y exprofesor suplente en la escuela, compartió con visible emoción que su hijo menor acababa de graduarse de la secundaria y que su hija mayor trabaja a pocos metros del centro educativo. “Una vez más, faltó muy poco”, comentó.
Darian Quist, alumno del instituto, relató a la cadena pública CBC que estaba en clase cuando se activó el confinamiento. Al inicio no comprendió la seriedad del asunto, hasta que recibió en su teléfono imágenes “terribles” de la matanza. “Bloqueamos las puertas con mesas durante más de dos horas”, detalló. Posteriormente, la policía acompañó a los estudiantes fuera del edificio.
Su madre, Shelley Quist, afirmó que nunca pensó que algo similar pudiera suceder en su comunidad. “Uno piensa que estas cosas nunca pasan. No voy a perderlo de vista durante un buen tiempo”, dijo sobre su hijo, quien salió ileso.
El primer ministro de Columbia Británica, David Eby, describió la masacre como un hecho “inimaginable”. A su vez, la ministra provincial de Seguridad, Nina Krieger, la catalogó como “una de las peores masacres en la historia” del país.
Este ataque ocurre menos de un año después de otra tragedia en Columbia Británica. En abril de 2025, un hombre causó la muerte de once personas en Vancouver al arrollar con su camión a una multitud en un festival cultural filipino.
La recurrencia de actos de violencia masiva en la provincia ha reactivado el debate sobre la seguridad pública y la prevención de ataques en Canadá, una nación que históricamente ha tenido niveles de violencia armada inferiores a los de su vecino Estados Unidos.
Mientras las investigaciones avanzan para determinar los motivos del suceso en Tumbler Ridge, el país se mantiene en duelo. En la pequeña comunidad montañosa, las autoridades organizan vigilias y servicios de apoyo psicológico para asistir a las familias y a los sobrevivientes de una tragedia que ha sacudido a toda la nación.






