
Volodímir Zelenski ha sido presidente de Ucrania desde 2019. Foto: AFP
La publicación de un informe del Financial Times, que indica que el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría solicitado a Ucrania realizar elecciones presidenciales antes del 15 de mayo de 2026, generó una respuesta rápida en Kiev. Una fuente de la Oficina del Presidente de Ucrania informó al medio Ukrinform que Volodímir Zelenski no planea anunciar elecciones presidenciales ni convocar un referéndum sobre un posible acuerdo de paz con Rusia el 24 de febrero próximo.
“Si los rusos causan muertes diarias, ¿cómo se puede anunciar o considerar seriamente elecciones en las próximas semanas? Nadie se opone a las elecciones, pero debe haber seguridad”, señalaron desde la Oficina del Presidente al medio ucraniano.
Este intercambio de declaraciones ocurre a pocos días del cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala y siete años después de las últimas elecciones en el país. Ucrania, bajo ley marcial hasta el 4 de mayo de 2026, debería haber llevado a cabo elecciones en 2024, pero el conflicto bélico lo impidió.
Zelenski, elegido en 2019, ha afirmado repetidamente que Ucrania podrá realizar elecciones una vez que se firme un acuerdo para terminar la guerra. Sin embargo, en meses recientes, ha expresado disposición a adelantarlas si progresan las negociaciones de paz. Según reportó The Kyiv Independent, incluso instruyó a los legisladores para que preparen propuestas de cambios en la legislación electoral que permitan votar bajo ley marcial.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, dirige una reunión durante la invasión de Rusia. Foto: AFP
Esta postura surge, en parte, de la necesidad de fortalecer su legitimidad en un período en que Ucrania depende intensamente del apoyo político, militar y financiero de la Unión Europea y Estados Unidos. “Creo que es un momento importante para celebrar elecciones. Están utilizando la guerra para no celebrar elecciones, pero creo que el pueblo ucraniano debería tener esa opción. Hablan de democracia, pero llega un punto en que ya no es una democracia”, declaró Trump en diciembre.
Por su parte, el Kremlin argumenta que Zelenski es “ilegítimo” desde que su mandato de cinco años finalizó en 2024, un punto que Moscú usa frecuentemente para condicionar cualquier negociación posible.
“No quiero que Ucrania esté en ningún tipo de posición débil, que nadie pueda usar la ausencia de elecciones como argumento”, expresó Zelenski en diciembre. “Y por eso estoy claramente a favor de celebrar elecciones”, añadió, aunque advirtió que cualquier acuerdo que involucre ceder territorio a Moscú debería someterse a referéndum.
No obstante, además de la presión política y diplomática, la posible convocatoria a elecciones enfrenta varios desafíos. “Incluso después del levantamiento de la ley marcial, se requerirá un período de transición significativo (seis meses, según acuerdos preliminares entre facciones parlamentarias) para preparar las elecciones”, explica Oleksandr Bazar, director del Kyiv Institute for National Interest, en conversación con EL TIEMPO.
A las limitaciones legales de la ley marcial se suman obstáculos logísticos. Por ejemplo, persisten interrogantes sobre cómo asegurar una campaña y una jornada de votación seguras en un país bajo ataque; cómo organizar el voto de millones de refugiados en el exterior; qué mecanismo aplicar para los desplazados internos; y cómo permitir la participación de ciudadanos en territorios ocupados por Rusia.
Además, existe preocupación por posibles intentos de interferencia rusa en el proceso electoral, un riesgo que Kiev considera real dada la historia de injerencias, como las denunciadas en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016.
Soldados de la 93.ª Brigada Mecanizada Independiente de Kholodnyi Yar, Ucrania. Foto: EFE
“Los rusos llevarán a cabo campañas de desinformación y operaciones de influencia en las elecciones, utilizando temas que afectan gravemente a la sociedad. Las campañas en línea en las redes sociales dominarán las elecciones, y su financiación será difícil de rastrear. Contrarrestar la desinformación y la propaganda rusas será crucial para garantizar un proceso electoral justo y libre”, agrega Bazar.
En 2019, Zelenski, entonces un excomediante con una breve trayectoria política, logró una victoria contundente con más del 73 por ciento de los votos en la segunda vuelta (más de 13,5 millones de votos), frente al 24 por ciento del expresidente Petro Poroshenko. Poco después, Ucrania realizó elecciones parlamentarias anticipadas, y el partido del mandatario, Siervo del Pueblo, obtuvo una mayoría absoluta de escaños en la Rada Suprema (el parlamento ucraniano).
Hoy, el panorama es distinto. De acuerdo con una encuesta de Info Sapiens publicada el 14 de enero, solo el 20,9 por ciento de los ucranianos votaría por Zelenski en futuras elecciones presidenciales.
La encuesta se llevó a cabo entre el 17 y el 26 de diciembre de 2025, semanas después de que Ucrania se viera impactada por un escándalo de corrupción y lavado de dinero que involucraba al entonces jefe de gabinete de Zelenski, Andriy Yermak, y otros funcionarios del gobierno.
El excomandante en jefe Valerii Zaluzhnyi, ahora embajador de Ucrania en el Reino Unido, ocupa el segundo lugar con el 17,1 por ciento. El expresidente Petro Poroshenko (4,3 por ciento), Kyrylo Budanov, jefe de la inteligencia militar de Ucrania (4,2 por ciento), y Dmytro Razumkov (3,6 por ciento) completan los primeros puestos con porcentajes menores.
Alrededor del 23,4 por ciento de los encuestados no pudieron decidir o decidieron no responder a la pregunta. Cuando se les consultó sobre elecciones parlamentarias, el 18,4 por ciento de los ucranianos indicaron que apoyarían a un partido inexistente liderado por Zaluzhnyi, mientras que el partido de Zelenski obtendría apenas un 16,5 por ciento.
Más allá de los aspectos electorales, la encuesta más reciente de Gallup sobre Ucrania en julio, la cuarta desde la invasión rusa a fines de febrero de 2022, muestra cambios significativos en cómo los ucranianos evalúan la gestión del mandatario.
Después de la invasión rusa, el índice de aprobación del presidente Zelenski subió hasta el 84 por ciento en los meses siguientes, colocándolo entre los líderes con mayor respaldo mundial en ese momento, según Gallup. En 2023 se mantuvo en niveles altos (81 por ciento), pero en 2024 experimentó una caída notable hasta el 60 por ciento.
Puntos de seguridad en Kiev para ayudar a los residentes a afrontar los cortes de electricidad. Foto: EFE
En 2025, la aprobación de Zelenski se recuperó y se estabilizó en el 67 por ciento. Aunque esta cifra está lejos del máximo alcanzado tras la invasión, el mandatario aún cuenta con el respaldo de cerca de dos tercios de la población, un nivel de apoyo considerablemente mayor que el que tuvo Poroshenko.
El país presenta una mayor división al evaluar el liderazgo nacional en general. Mientras que el presidente mantiene un respaldo relativamente alto -con un índice de aprobación del 67 por ciento-, el apoyo al liderazgo político de Ucrania en su conjunto es significativamente menor, situándose en el 46 por ciento. Esta diferencia de 21 puntos porcentuales es una de las más amplias registradas a nivel mundial en los últimos años entre la aprobación de un líder individual y la de su gobierno en su conjunto.
Aunque la percepción del liderazgo nacional mejoró levemente respecto a 2024, cuando solo el 41 por ciento de los ucranianos lo aprobaba, actualmente las opiniones positivas y negativas están equilibradas (46 por ciento de aprobación frente a 46 por ciento de desaprobación). Este nivel es también mucho menor que el registrado durante los primeros meses de la guerra y se asemeja al que existía en 2019, cuando Zelenski asumió la presidencia por primera vez.






