
Un vuelo comercial que operaba la ruta entre Turquía y el Reino Unido se vio forzado a efectuar un aterrizaje de emergencia tras una pelea entre pasajeros, aparentemente originada por un comentario racista.
Videos capturados dentro de la aeronave muestran a varios individuos involucrados en una confrontación mientras una auxiliar de vuelo trataba de restaurar la calma. Este incidente llevó a la tripulación a pedir asistencia de las autoridades.
Según informes de medios internacionales, el avión de la aerolínea Jet2 partió desde Antalya, en Turquía, con destino a Manchester, pero el trayecto no se completó según lo planeado debido a una discusión que supuestamente involucró un comentario racista.
La compañía indicó que dos pasajeros exhibieron conductas agresivas y perturbaron el orden a bordo, lo que motivó al piloto a desviar el vuelo hacia Bruselas, en Bélgica, para asegurar la protección de todos los ocupantes.
Una vez en tierra, las fuerzas policiales retiraron a los implicados, permitiendo que el vuelo prosiguiera hacia su destino final sin más problemas.
Grabaciones realizadas por los viajeros y compartidas en redes sociales capturan instantes de alta tensión en el pasillo del avión, con hombres y mujeres intercambiando golpes mientras otros intentaban alejarse y solicitaban tranquilidad.
El video breve ilustra el pico del altercado; numerosas personas se levantaron para intervenir mientras dos hombres se atacaban mutuamente. La azafata se paró sobre un asiento junto con otros pasajeros que vociferaban y exigían que cesara la violencia.
Al cierre del clip, se observa a un hombre de mayor edad sujetando por el cuello a otro más joven, quien usó su suéter para cubrir su rostro. Estas imágenes, difundidas por los pasajeros en plataformas sociales, se volvieron virales con rapidez.
Hasta el momento, no hay una explicación oficial sobre el origen de la pelea. No obstante, algunos medios, como The Sun, recopilaron el relato de un pasajero que aseguró que uno de los involucrados emitió comentarios racistas.
“Desde el inicio del vuelo, un pasajero sentado detrás de nosotros comenzó a hacer comentarios racistas, en un volumen lo suficientemente bajo para que otros no lo oyeran con claridad, pero lo bastante alto para que nosotros sí”, declaró uno de los viajeros a bordo.
Adicionalmente, el individuo que presuntamente inició la disputa se tornó agresivo tras no poder comprar cigarrillos durante el vuelo.
Representantes de la aerolínea confirmaron al diario New York Post que la elección de aterrizar en otro país se tomó para salvaguardar a los pasajeros y la tripulación frente a la conducta disruptiva en el vuelo.
“Como aerolínea familiar, mantenemos una política de tolerancia cero hacia el comportamiento disruptivo de los pasajeros, y lamentamos profundamente que otros clientes y nuestros colegas a bordo hayan tenido que presenciar esto también”, expresaron.






