
Una carta difundida en redes sociales revela las duras experiencias de menores migrantes retenidos en instalaciones de detención en Estados Unidos.
La carta es clara y directa. Una adolescente colombiana de 14 años expresó sus vivencias después de casi tres semanas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos. El documento, compartido en plataformas digitales, detalla el aislamiento, la ansiedad y las circunstancias en un centro de procesamiento migratorio ubicado en Texas.
El texto está firmado por Gaby M. M. y va dirigido a Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos. En él, la menor indica que ha estado retenida durante 20 días en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, uno de los principales sitios para familias migrantes en el país.
“Hola, mi nombre es Gaby M. M., tengo 14 años y soy de Colombia. He estado detenida durante 20 días”, escribió al inicio. La joven menciona que desde su llegada no ha tenido acceso a educación, no ha podido contactar a su familia ni a sus amigos, y la tristeza es parte constante de su día a día.
“Quiero decirte cómo me siento y es un infierno”, afirma en una de las partes más destacadas. Describe fatiga, desaliento y una sensación continua de confinamiento, empeorada por la comida y la ausencia de actividades adecuadas para su edad.
Además de su situación personal, la carta apunta a las prácticas que, según la menor, se aplican en el lugar. Gaby señala conductas que considera inhumanas por parte de algunos empleados y agentes de migración.
“Los trabajadores tratan a los residentes de forma inhumana, no quiero imaginar cómo actuarían si no estuvieran supervisados”, escribió. También indica que hay individuos que llevan meses retenidos sin información clara sobre sus casos migratorios.
Hasta el momento, Kristi Noem no ha emitido una respuesta pública a la carta, a pesar de su amplia circulación. La funcionaria ha jugado un rol clave en la ejecución de las políticas migratorias en Estados Unidos durante el último año.
El relato de Gaby no es aislado. En redes sociales también se difundió la carta de Susej F., un niño venezolano de 9 años que, según detalla, ha pasado 50 días en el mismo centro de Dilley junto a su madre.
En su escrito, el menor expresa el anhelo de volver a Venezuela y explica cómo la detención ha alterado su percepción del país al que llegó en busca de refugio. “Ver cómo tratan a personas como yo, los inmigrantes, cambia mi perspectiva sobre los Estados Unidos”, escribió.
Información oficial del ICE muestra que entre enero y octubre de 2025, alrededor de 3.800 menores entraron a centros de detención para familias migrantes en Estados Unidos. El promedio diario de niños bajo custodia creció notablemente en comparación con gobiernos previos, con días en los que se excedieron los 400 menores retenidos.
Grupos defensores de derechos humanos han señalado irregularidades en estos centros. En 2025 y 2026, se documentaron inconvenientes relacionados con la nutrición, la higiene, la ausencia de cuidados médicos y daños psicológicos en niños expuestos a detenciones extendidas.
Estas quejas, junto con testimonios como el de Gaby, han impulsado nuevamente el discusión sobre el empleo de centros de detención para menores migrantes y los efectos en su bienestar físico y emocional.






