
Expertos del Instituto Nacional de Salud del Niño en Perú lograron rescatar la vida de una niña de nueve años que había consumido más de 20 imanes de alta potencia. Según reportes de la institución, estos incidentes han experimentado un notable aumento, con 15 casos registrados desde 2025 hasta los meses iniciales de 2026.
La menor, identificada como Wendy, llegó al centro médico en el distrito de Breña, en Lima, sufriendo un intenso dolor en el abdomen. De acuerdo con su padre, Paul Becerra Gómez, los imanes provenían de un juguete con piezas que se apilan. No obstante, la niña admitió haberlos ingerido de manera gradual a lo largo de cinco días, motivada por videos vistos en línea. Ella creía, de forma incorrecta, que podría extraerlos del cuerpo utilizando una moneda.
Después de los exámenes necesarios, una radiografía confirmó la seriedad del problema. Las imágenes mostraron dos conjuntos de imanes unidos en forma de ‘V’. Debido a su fuerte atracción magnética, estos elementos se unieron a través de las paredes de los órganos, provocando perforaciones en el estómago y el intestino delgado.
La recuperación involucró dos fases esenciales. Inicialmente, el doctor Aníbal Alarcón Olivera, jefe del Servicio de Gastroenterología, dirigió una endoscopia. “Identificamos los objetos extraños y empleamos una pinza conocida como diente de ratón. Tomamos un extremo y logramos extraer los imanes en conjunto; se asemejaba a un clavo”, detalló el experto a los canales institucionales. En esta intervención se recuperaron 12 piezas, aunque se detectaron más elementos alojados en los intestinos, inalcanzables por el endoscopio.
Frente a esta situación, la niña fue sometida a una cirugía de urgencia. El doctor José Tapia Yanapa, del Servicio de Emergencia, lideró una laparotomía con un equipo multidisciplinario. Durante la operación, se retiraron los 10 imanes restantes y se cerraron lesiones de cerca de medio centímetro, ubicadas en la parte posterior del estómago y en el yeyuno.
El INSN indicó que, de los 15 casos recientes, 13 se resolvieron a través de endoscopia, mientras que 2 demandaron cirugía mayor. Los especialistas enfatizaron que la ingesta de estos imanes potentes no es un tema trivial, ya que puede resultar en la remoción de órganos o incluso en la muerte si no se actúa con rapidez.
Después de la cirugía, Wendy mostró una evolución positiva y podrá reanudar sus rutinas habituales sin requerir cuidados intensivos.






