
El espectáculo de medio tiempo en el Super Bowl de este domingo se confirmó una vez más como un evento que va más allá del deporte principal en Estados Unidos. La presentación musical, liderada por Bad Bunny, atrajo a decenas de miles de personas en el estadio y a más de 100 millones de espectadores en todo el mundo, generando un amplio debate tanto en vivo como en línea. El video del espectáculo ya suma 14 millones de vistas en YouTube solo nueve horas después de su publicación.
Junto a Bad Bunny, actuaron Lady Gaga y Ricky Martin en un evento que destacó por su riqueza cultural y su simbolismo político. Además, figuras como Karol G, Cardi B, Pedro Pascal y Young Miko aparecieron en la icónica ‘casita’ durante la presentación.
Desde un escenario que representaba una plantación de bananos, sentado en una silla similar a la de la portada del álbum ‘Debí tirar más fotos’, Ricky Martin interpretó la canción reivindicativa ‘Lo que le pasó a Hawaii’. Aunque la actuación fue políticamente neutral en superficie, incluyó elementos como residentes de áreas pobres de Puerto Rico bailando reguetón, o postes eléctricos alrededor de Bad Bunny mientras sostenía una bandera de su país y cantaba ‘El Apagón’.
Esta canción pertenece al álbum más reciente de Bad Bunny, que le otorgó el Grammy al Mejor Álbum, convirtiéndolo en el primer artista latino en ganar esa categoría. A pesar de su breve duración en el show, la selección del tema transmitió un mensaje que trasciende el mero entretenimiento.
‘Lo que le pasó a Hawaii’ aborda temas como la gentrificación, la privatización de tierras y el desplazamiento de comunidades locales en Puerto Rico, usando a Hawái como punto de comparación histórica y política. La similitud entre ambos archipiélagos no es accidental, ya que tanto Hawái como Puerto Rico fueron integrados a Estados Unidos mediante procesos de ocupación que resultaron en la pérdida de soberanía, control externo sobre la tierra y cambios profundos en sus estructuras sociales y culturales.
En Hawái, la caída de la monarquía a finales del siglo XIX y su anexión posterior iniciaron un proceso de despojo para la población nativa. Puerto Rico, después de la guerra de 1898, mantiene un estatus político que a menudo se describe como colonial. La canción denuncia cómo espacios comunitarios tradicionales, como playas, ríos o barrios, pasan a manos privadas, excluyendo a la población local. También incorpora elementos culturales como el “lelolai”, un canto tradicional puertorriqueño, que sirve como afirmación de identidad.
El mensaje de ‘Lo que le pasó a Hawaii’ ha resonado más allá de Puerto Rico, especialmente en otros territorios insulares como Canarias, donde hay movimientos contra el turismo masivo y la privatización de tierras.
La interpretación en el Super Bowl, con imágenes como un niño recostado sobre sillas y banderas de varios países latinoamericanos, llevó el debate sobre identidad y resistencia cultural a uno de los escenarios más prominentes del mundo. Por esta razón, la participación de Bad Bunny en uno de los mayores eventos deportivos anuales en Estados Unidos provocó diversas reacciones.
El presidente Donald Trump criticó fuertemente el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl. En un mensaje en Truth Social, lo describió como el peor en la historia, “absolutamente terrible” y una “bofetada en la cara para el país”. Trump cuestionó el uso del español en el show, afirmando que “nadie entiende lo que está diciendo”, y criticó el baile y la puesta en escena. En el mismo mensaje, el mandatario aseguró que el concierto “no representa los valores ni la grandeza de Estados Unidos” y lamentó que un evento de esa magnitud incluyera contenidos “confusos y ofensivos”.






