
Estados Unidos desea que el conflicto entre Ucrania y Rusia, que se acerca a los cuatro años de duración, concluya antes de junio y ha sugerido organizar discusiones entre ambas naciones la próxima semana, según informó el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
Washington “sugirió por primera ocasión que los equipos de negociación de Ucrania y Rusia se encuentren en Estados Unidos, posiblemente en Miami, dentro de una semana”, explicó el líder, luego de las reuniones realizadas el miércoles y jueves en Abu Dabi entre Moscú y Kiev, con la participación de representantes estadounidenses.
Ucrania expresó su aprobación para este nuevo encuentro, señaló Zelenski, al tiempo que recordó que su nación no aceptaría pactos firmados entre Estados Unidos y Rusia sin la inclusión de Kiev, especialmente en temas territoriales sensibles.
Los asuntos relacionados con la región oriental del Donbás, parcialmente bajo control de fuerzas rusas, y el manejo de la central nuclear de Zaporiyia aún no han sido solucionados por las partes involucradas.
Rusia, que inició su ofensiva militar contra Ucrania en 2022, ocupa aproximadamente el 20 % del territorio ucraniano y busca obtener el dominio completo de la región de Donetsk, en el este, con amenazas de tomarla por la fuerza si las conversaciones fallan.
Moscú también demanda la salida de las tropas ucranianas de las secciones de ese territorio que todavía mantienen, una condición inaceptable para Ucrania, que cree que ceder terreno motivaría a Rusia a actuar de nuevo.
Kiev, que rechaza firmar un pacto que no impida a Rusia lanzar otra invasión, sugirió congelar el conflicto en las líneas de frente actuales.
Moscú descartó esta idea y Washington respalda que Kiev convierta las tierras bajo su control en la región de Donetsk en una “zona económica libre” donde ninguna de las partes tenga presencia militar.
“Si conseguimos establecer una zona económica libre, requeriremos normas justas y confiables”, opinó Zelenski.
Las dos partes tampoco llegaron a un consenso sobre la central nuclear de Zaporiyia (sur), bajo control de Moscú desde el comienzo de la invasión.
Durante las negociaciones, Rusia ejecutó series de ataques letales contra Ucrania, como el del sábado por la mañana contra su sistema energético, que generó interrupciones en el suministro eléctrico en amplias zonas del país, según anunció la empresa eléctrica ucraniana.
Un asalto adicional ocurrió de la noche del viernes al sábado, involucrando 408 drones y 39 misiles, de los cuales 382 y 24 respectivamente fueron interceptados, reportó la Fuerza Aérea ucraniana.
El Ministerio de Energía notificó “daños significativos”, particularmente en las subestaciones eléctricas, y anunció que, como resultado, “las centrales nucleares debieron disminuir su capacidad de producción y se implementaron cortes de emergencia en la mayoría de las regiones de Ucrania”.
El operador eléctrico privado DTEK también informó “daños importantes en los equipos de las centrales térmicas” que administra, especificando que se trataba del “décimo ataque masivo” contra ellas desde octubre de 2025.
Al recibir el sábado en Kiev a la ministra francesa de Defensa, Catherine Vautrin, Zelenski defendió la necesidad de “una defensa aérea, una aviación militar y esfuerzos conjuntos” por parte de los europeos.
Los ataques rusos de las últimas semanas han dejado temporalmente a cientos de miles de personas sin electricidad ni calefacción durante horas, mientras las temperaturas descendieron hasta −5 °C en la capital al amanecer y se espera que sigan bajando durante el fin de semana hasta alcanzar los −20 °C el lunes.
Kiev se vio forzada a pedir asistencia de emergencia a la vecina Polonia el sábado tras estos bombardeos.
Estos nuevos ataques se producen un día después de un tiroteo en Moscú que lesionó a un alto funcionario de la inteligencia militar rusa, el general Vadim Alexeiev.
Rusia, que niega haber atacado a civiles, atribuyó este incidente a Kiev, que hasta el momento no ha emitido comentarios.






