
La joven hondureña había llegado a Estados Unidos para sorprender a su familia en esa celebración, pero terminó detenida y enviada de vuelta.
El problema judicial comenzó en noviembre, cuando López Belloza fue arrestada en el aeropuerto de Boston. La disputa legal se originó en noviembre, cuando López Belloza fue detenida en el aeropuerto de Boston.
El caso de Any Lucía López Belloza, una hondureña de 19 años que estudiaba en la Universidad de Babson en Massachusetts, ha llegado a un punto muerto en los tribunales. La joven fue enviada de regreso a Honduras después de su detención.
El Gobierno de Estados Unidos ha informado oficialmente que no es factible concederle una visa para que vuelva al país, a pesar de reconocer que su deportación se produjo al pasar por alto una orden judicial de emergencia.
La disputa legal se originó en noviembre, cuando López Belloza fue detenida en el aeropuerto de Boston mientras se dirigía a Texas para reunirse con su familia en Acción de Gracias. Aunque un tribunal dictó una orden el 21 de noviembre para suspender su salida del país durante 72 horas, la joven fue enviada a Honduras solo un día más tarde.
La Administración ha descrito el suceso como un fallo no intencional. De acuerdo con los documentos judiciales, el error ocurrió porque un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no activó las alertas en el sistema que informan a otros funcionarios sobre casos en revisión judicial. El oficial implicado sostuvo que pensó de manera equivocada que la orden de protección ya no aplicaba una vez que la joven dejó el estado de Massachusetts.
Frente a esto, el fiscal adjunto Mark Sauter declaró ante el tribunal: “En nombre del Gobierno, queremos pedir sinceras disculpas”, según reportes de la agencia AP.
Sauter enfatizó que se trató de un error humano y no de un desacato deliberado. Por su lado, el juez federal Richard Stearns, a cargo del caso, indicó que, aunque no existiera intención maliciosa, la joven resultó ser la víctima de esa serie de equivocaciones.
A pesar de la disculpa formal, el Departamento de Justicia mantiene su postura de no permitir el regreso de la universitaria. Los abogados del Gobierno argumentan que la joven no satisface los criterios requeridos para una visa de estudiante.
Además, destacan que López Belloza tiene una orden definitiva de expulsión desde hace años, lo que significaría que, si regresa a territorio estadounidense, sería arrestada y deportada de inmediato otra vez.
El registro migratorio de la estudiante indica que:
En la actualidad, López Belloza vive con sus abuelos en Honduras y prosigue sus estudios universitarios de forma remota. La joven ha afirmado que no estaba al tanto de que había una orden de deportación activa contra ella al momento de su detención.
La defensa de la estudiante no tiene intención de desistir en la lucha legal. Todd Pomerleau, su abogado, declaró en un comunicado reportado por Reuters que seguirán con el proceso judicial hasta conseguir que su cliente regrese a Estados Unidos.
La decisión final recae ahora en el juez Stearns, quien debe analizar las siguientes acciones tras la negativa del Ejecutivo a corregir el error a través de la visa.






