
La representante Ángela María Vergara González relató a EL TIEMPO los pasos que ha seguido para facilitar el retorno de su hijo desde Estados Unidos, donde permanece bajo custodia.
Rafael Alfonso Vergara Vergara, de 22 años, arribó a Estados Unidos en 2022 con el objetivo de avanzar en su carrera y lograr metas personales, sin prever que una detención sin aparente motivo interrumpiría sus planes, según relatos de su familia.
EL TIEMPO conversó con su madre, la congresista Ángela Vergara, quien explicó el proceso para gestionar su salida voluntaria hacia Colombia.
“Se trata de un joven que ha contribuido al país desde su llegada, nunca ha cometido ni siquiera una infracción de tránsito, y esto resulta extremadamente doloroso”, enfatizó la congresista en diálogo con este medio.
De acuerdo con la información proporcionada, su hijo había iniciado los trámites para solicitar asilo, basados en circunstancias familiares y políticas en Colombia, pero la audiencia programada para decidir su estatus se pospuso hasta agosto de 2028.
Durante su estancia en Estados Unidos, Rafael Vergara laboraba en una compañía de transporte de carga, contando con los permisos necesarios y su número de seguro social. Fue durante una de sus turnos laborales cuando funcionarios de inmigración lo interceptaron y lo trasladaron al River Correctional Center en Louisiana, donde ha estado retenido desde la madrugada del 28 de enero.
El joven dispuso de solo unos minutos para contactar a un familiar y notificar la situación. Le envió un mensaje a su madre informándole de la captura y le pidió que se comunicara con su tía, la pariente más cercana en Estados Unidos.
Posteriormente, habló brevemente con su tía y le dictó en aproximadamente tres minutos el número de identificación requerido para localizarlo en el sistema estadounidense, un dato esencial que ayuda a los familiares a identificar el centro de detención exacto.
Esta información se compartió inmediatamente con la congresista, quien inició de inmediato los esfuerzos para ubicar a su hijo y proporcionarle asistencia que mejorara sus condiciones de detención.
“En las primeras 12 horas no aparecía en el sistema, por lo que no sabíamos si realmente estaba allí. Solo mencionó que se encontraba en Louisiana, y nos limitamos a ese número”, indicó la representante en la entrevista con EL TIEMPO.
A medida que pasaban las horas, la incertidumbre crecía, y a pesar del transcurso de los días, no surgían respuestas claras sobre su regreso a Colombia.
La familia mantenía la esperanza de que las autoridades estadounidenses aprobaran la salida voluntaria de Rafael, una petición presentada ante un juez y inicialmente concedida. Según la congresista, pensaban que sería un procedimiento expedito para recuperar su libertad.
Sin embargo, la madre del joven descubrió que “existe un proceso extenso para todos los colombianos cuya situación ya está resuelta, ya sea por salida voluntaria o deportación confirmada, ya que el retorno al hogar resulta complicado e impredecible”.
La situación cambió de forma inesperada cuando se canceló un vuelo programado para el 15 de enero que llevaría de vuelta a varios colombianos detenidos, frustrando sus expectativas de reunirse con sus familias.
“Estuvieron a punto de abordar el vuelo, pero lo anularon y cada uno regresó a su celda con su maleta al hombro (…) es algo totalmente triste y desgarrador”, manifestó Ángela Vergara.
Ángela Vergara compartió con EL TIEMPO que, en los últimos días, esta batalla dejó de ser un asunto privado y se transformó en un llamado público para visibilizar a las personas retenidas en Estados Unidos que no han podido contactar a sus familias ni una sola vez.
De acuerdo con la congresista, quienes han estado privados de libertad por más de una semana, o incluso meses, enfrentan condiciones “totalmente inhumanas”.
La llamada más reciente con su hijo ocurrió hace unos dos días, y lo notó “quebrantado”. Ese mismo día, la congresista expresó su angustia en redes sociales, con lágrimas y emociones mixtas por la prolongada incertidumbre.
En esa charla, Rafael Vergara le describió el entorno de su detención, las dificultades que ha enfrentado y los impactos en su salud.
“Una celda con 70 personas, sin ver la luz del sol. Cuando los sacan de allí, ya sea para comer o ir a otro sitio, los mantienen esposados en manos y cintura como si fueran criminales en una prisión de máxima seguridad”, relató a EL TIEMPO.
Respecto a su salud, Rafael le mencionó a su madre que en el lugar todos padecen fiebre o afecciones respiratorias.
“Lo oí con evidentes síntomas de ansiedad y depresión, lo cual como madre me angustia enormemente (…) pero él estaba ansioso por compartir las historias de varios compañeros, para que el mundo sepa que están allí y se sienten abandonados, ya que llevan meses aguardando un vuelo”, recordó.
La congresista indicó que más de 76 familias se han unido a ella para colaborar y buscar la liberación de los colombianos retenidos por ICE.
Ángela Vergara enfatizó que no solo aboga por su hijo, sino que hay cientos de personas en lista de espera para un vuelo de regreso a Colombia.
Uno de los casos que más le impacta es el de un compañero colombiano de Rafael, “detenido hace cuatro meses sin contacto con su familia en todo ese período, con una esposa en condición de discapacidad, un bebé de siete meses y un niño de siete años, todos esperando algún milagro que restaure su vida familiar”.
Después de concluir el proceso con un abogado en Estados Unidos que supervisó el caso y asistió en la solicitud de salida voluntaria, la familia de Rafael Vergara aguarda un vuelo.
“Hemos pedido al Gobierno que active vuelos humanitarios o incluso comerciales que las familias puedan costear para traer de vuelta a estas personas (…) Les solicitamos que atiendan cada caso, cada historia enviada a sus correos, y que desarrollemos una política sólida para apoyar a los colombianos en el exterior”, expresó la congresista como llamado al Gobierno.
Vergara mantiene la esperanza de que su hijo regrese pronto a casa, sano y salvo, para disfrutar de su libertad.






