
Un incendio de gran escala, con una espesa columna de humo negro, se inició este viernes en las instalaciones de la refinería Ñico López en La Habana, de acuerdo con reportes de medios oficiales y observadores directos.
Las autoridades de Cuba no han proporcionado detalles hasta ahora sobre las causas ni el impacto del incidente, que comenzó a media tarde y resultaba fácilmente visible desde toda la costa de la bahía en la capital cubana.
El Ministerio de Energía y Minas indicó alrededor de las 16:20 hora local (20:20 GMT) en plataformas sociales que el fuego se había originado en un almacén de la estructura y que ya se encontraba bajo control. No se mencionaron posibles heridos o víctimas fatales.
La Ñico López representa una de las tres refinerías en Cuba. Es una antigua planta energética nacionalizada en 1960, con capacidad para refinar tanto el crudo pesado local como petróleo traído del exterior.
Sin embargo, esta instalación ha enfrentado problemas técnicos durante años. Además, se ha señalado su cercanía a áreas con alta densidad poblacional, lo que implica riesgos, y el efecto de sus descargas en el ecosistema de la bahía.
El suceso ocurre en medio de una crisis energética en Cuba. Desde mediados de 2024, la isla experimenta cortes de electricidad prolongados cada día, que se han agravado en los meses recientes, debido a fallos frecuentes en sus plantas termoeléctricas y la escasez de divisas para adquirir combustible suficiente.
Además, Washington suspendió a inicios de enero los envíos de crudo venezolano al país y, tres semanas después, advirtió con aranceles a las naciones que provean petróleo a la isla.
Cuba ha registrado antes incendios en sitios petroleros. En agosto de 2022, la base de supertanqueros de combustible en la provincia de Matanzas (occidente), la principal reserva estratégica del país, se incendió tras el impacto de un rayo.
La isla tardó una semana en dominar las llamas, que se convirtieron en el mayor desastre industrial en la historia reciente de la nación y causaron la muerte de 17 personas. El fuego destruyó completamente la estructura de hasta cuatro tanques —de un total de ocho— con una capacidad de 50.000 metros cúbicos cada uno.






