
Irán declaró este martes que Estados Unidos debería manejar su política exterior y las discusiones nucleares sin ceder a influencias de otras naciones, en alusión al viaje del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a Washington.
“Nuestro contraparte en las negociaciones es Estados Unidos, y le corresponde a Estados Unidos optar por actuar de forma autónoma, sin ceder a presiones o impactos negativos que, sin duda, dañan a la región y contradicen incluso los intereses propios de Estados Unidos”, expresó el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei.
El funcionario respondió de esta manera durante una conferencia de prensa a una consulta sobre la visita de Netanyahu a Washington este martes, donde se encontrará mañana con el presidente estadounidense, Donald Trump, para abordar las negociaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos, entre otros temas.
Según Baghaei, uno de los mayores inconvenientes en la política exterior de Estados Unidos en Oriente Medio es la “adhesión y sumisión a las demandas del régimen sionista, un régimen que en las últimas ocho décadas ha representado el principal elemento de inestabilidad en nuestra región”.
Irán y Estados Unidos retomaron la semana pasada las negociaciones para alcanzar un pacto nuclear, en su primer encuentro desde el conflicto de doce días entre Teherán y Tel Aviv, en el que Washington intervino con ataques a instalaciones nucleares iraníes.
Ambas partes describieron la reunión como “positiva” y acordaron un nuevo encuentro “en breve”, a pesar de las discrepancias respecto al programa de misiles de Irán y su respaldo a grupos regionales como Hizbulá o Hamás, que Washington busca frenar mientras Teherán se opone a ello.
Estas discusiones ocurren luego de las amenazas de Trump de llevar a cabo una intervención militar en el país persa si no se logra un acuerdo, y el despliegue en aguas próximas a Irán de una flota liderada por el portaaviones USS Abraham Lincoln.






