
La figura opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2025, María Corina Machado, afirmó este sábado que los gobiernos de izquierda en Cuba y Nicaragua se derrumbarán después de que caiga el “régimen criminal” en Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez.
“Lo que sucede en Venezuela tiene un impacto masivo en la región”, declaró Machado durante una presentación virtual en la Conferencia de Seguridad de Múnich, en Alemania.
“Una vez que desmantelemos el régimen criminal en Venezuela, Cuba vendrá después y Nicaragua lo seguirá. Por primera vez en la historia, las Américas estarán libres de comunismo y dictadura”, continuó en inglés durante su discurso.
Fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y Cilia Flores en una operación militar el 3 de enero en Caracas. Rodríguez, quien era vicepresidenta, asumió el control interino y avanza en acuerdos petroleros y liberaciones de presos políticos bajo presión de Washington.
Tanto Cuba, bajo el mando de Miguel Díaz-Canel, como Nicaragua, dirigida por Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo como copresidentes, son aliados del chavismo en Venezuela.
Machado se encontraba en la clandestinidad y abandonó el país en diciembre con respaldo estadounidense para recibir el Nobel de la Paz en Oslo. La opositora decidió entregar la medalla al presidente Donald Trump, un gesto que el mandatario describió como “maravilloso”.
La líder ha expresado su disposición a regresar a Venezuela a pesar del arresto domiciliario impuesto a uno de sus aliados cercanos, Juan Pablo Guanipa, poco después de su liberación.
“Permiso, no”, respondió Machado al ser consultada sobre si necesitaba que Estados Unidos facilitara su retorno. “Pero ciertamente desearíamos tener coordinación”, agregó.
En su intervención, Machado predijo una transición hacia la democracia en Venezuela que sería “ordenada” y “pacífica”, y mencionó su expectativa de asumir la presidencia “en el momento adecuado”.
Aunque Trump la ha recibido y ha declarado que el objetivo en Venezuela es realizar elecciones y lograr una transición democrática, en sus declaraciones más recientes evita mencionar ese punto. Además, el líder republicano ha mostrado un claro interés en controlar el sector petrolero venezolano.
Desde la caída de Maduro, Rodríguez ha transformado las relaciones con Estados Unidos, interrumpidas desde 2019, mediante una reforma petrolera que invita a la inversión extranjera y ofrece condiciones favorables para empresas estadounidenses.
Trump mantiene una relación positiva con Rodríguez. El viernes, afirmó que la mandataria está haciendo “un gran trabajo”.






