
Los lugares de votación en Portugal abrieron este domingo 8 de febrero para la segunda ronda de las elecciones presidenciales, en las que compiten el exministro socialista António José Seguro y el líder de ultraderecha André Ventura.
Los centros en el territorio continental de Portugal y en Madeira comenzaron sus operaciones a las 08:00 hora local (igual a la hora GMT) y cerrarán a las 19:00 horas, en tanto que los de las Azores lo harán una hora después debido a su huso horario distinto.
Más de once millones de portugueses están convocados a las urnas para seleccionar al sucesor de Marcelo Rebelo de Sousa, quien no puede optar a la reelección tras haber completado dos mandatos consecutivos.
Las encuestas sugieren que Seguro, quien lideró la primera ronda de las elecciones el 18 de enero seguido por Ventura, se impondrá en esta segunda fase con una ventaja considerable.
Este domingo no podrán votar 36.852 electores de ciertas localidades que optaron por posponer las elecciones una semana, hasta el 15 de febrero, a causa de los temporales que azotaron el país en las últimas dos semanas. Las zonas afectadas incluyen Alcácer do Sal, Arruda dos Vinhos y Golegã, gravemente impactadas por inundaciones.
También se aplazó el sufragio en algunas mesas de votación en Santarém, Rio Maior, Leiria, Cartaxo y Salvaterra de Magos.
Para este domingo se anticipa una mejora en las condiciones climáticas después del paso del temporal Marta, que causó la muerte de un bombero el sábado. Sin embargo, el Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) ha pronosticado lluvias, especialmente desde la tarde, nieve en las áreas más altas y ráfagas de viento intenso en la costa y zonas elevadas.
La campaña electoral se ha visto influida por los temporales de estos días, que desde el 28 de enero han provocado un total de siete fallecidos y seis muertes indirectas de personas que cayeron de techos durante reparaciones.
El sábado, en un mensaje a la nación, Rebelo de Sousa instó a los portugueses a participar en la votación de este domingo y comparó la situación actual con las elecciones presidenciales de 2021, realizadas en medio de la pandemia de covid-19.
Portugal no lleva a cabo una segunda ronda de elecciones presidenciales desde 1986, cuando el socialista Mário Soares venció al conservador Diogo Freitas do Amaral.
La segunda ronda presidencial pone a los portugueses ante una elección entre dos perspectivas marcadamente distintas sobre el rol del jefe de Estado.
António José Seguro, exministro y exsecretario general del Partido Socialista, llega a esta jornada con el apoyo explícito de su partido y de un amplio espectro de figuras del espectro político tradicional, incluyendo antiguos rivales de centroderecha y expresidentes de la República.
Aunque ha enfatizado su presentación como candidato independiente y “suprapartidista”, su propuesta se interpreta como una defensa de la estabilidad institucional y la continuidad del modelo democrático actual.
Por otro lado, André Ventura, líder de la formación ultraderechista Chega, ha propuesto una presidencia con un papel más activo e intervencionista, prometiendo “sacudir” el sistema político establecido en las últimas cinco décadas.
El candidato ha visto los respaldos a Seguro como una reacción en su contra más que como un apoyo genuino a su oponente, en una campaña caracterizada por la polarización y los impactos de los temporales que afectaron al país en las semanas anteriores.






