
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, solicitó a Israel que anule de inmediato sus recientes disposiciones relacionadas con la propiedad de terrenos en Cisjordania, según un comunicado difundido el lunes por su portavoz Stéphane Dujarric.
Guterres indicó que estas acciones, junto con la presencia sostenida de Israel en el territorio palestino ocupado, no solo generan inestabilidad, sino que, como ha señalado la Corte Internacional de Justicia, resultan ilegales. Agregó que este enfoque en el territorio debilita las posibilidades de una solución basada en dos Estados.
Hace una semana, Israel generó controversia al autorizar una serie de disposiciones que simplifican la adquisición de tierras por parte de colonos israelíes, entre ellas la eliminación de una norma que impedía a los judíos adquirir directamente propiedades en Cisjordania.
Estas disposiciones también facultan a las autoridades israelíes para gestionar determinados lugares religiosos, incluso si se encuentran en áreas bajo el control de la Autoridad Palestina.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel defendió en X la validez de las medidas aprobadas el domingo, afirmando que su objetivo es establecer orden en los procesos de registro de propiedades y resolver disputas legales.
Una semana tras la aprobación de un documento que facilita la compra de tierras por colonos, el gabinete de seguridad israelí permitió este domingo el comienzo de un procedimiento de registro de terrenos, por primera vez desde la ocupación de 1967.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de la Autoridad Palestina declaró en X que condena con firmeza la decisión y rechaza cualquier esfuerzo por clasificar tierras de Cisjordania como ‘territorio público’ bajo el dominio de la fuerza ocupante.
La cancillería de la Autoridad Palestina, que administra de manera limitada este territorio ocupado, sostuvo que las nuevas disposiciones carecen de validez legal y representan el comienzo efectivo de un proceso de anexión.
Egipto condenó en los términos más fuertes estos anuncios, que constituyen una escalada peligrosa destinada a fortalecer el control israelí en Cisjordania y una infracción a los acuerdos internacionales, según indicó el gobierno en X.
El rey Abdalá II de Jordania criticó este lunes las medidas, a las que describió como ilegales, y afirmó que pretenden imponer soberanía en territorio palestino para debilitar los intentos de restablecer la paz y agravar el conflicto.
De igual modo, la diplomacia de Catar denunció en X las medidas, que equivalen a una expansión de los planes israelíes para despojar al pueblo palestino de sus derechos.






